[…](...)Pero bueno, publicamos esto hoy, y no es por casualidad, porque en la película, se menciona esto: Recuerda, recuerda, el 05 de noviembre. Curiosamente todos los 05 de noviembre de todos los años, se suelen ver en las redes sociales una imagen de V de Venganza y la frase como descripción. Valdría la pena saber ¿cuántos de ellos saben qué pasó en esa fecha? Curiosamente, este servidor va al rescate de los que ignoran qué pasó un día como hoy. Así que aquí se los dejamos. Una breve lección monse de historia. […]
"¿Guerrero no ha dado positivo en el anti-doping. Lo que en realidad ha pasado es que la prueba tuvo un resultado analítico adverso. Más adelante explicaremos qué significa esto, pero primero explicaré que para la prueba anti-doping se necesitan dos jugadores de cada equipo, que son elegidos por sorteo. Para este partido, fueron Edison Flores y Paolo Guerrero. Por el lado de Argentina, fueron Paulo Dybala y Alejandro Gómez. Así que fue cuestión de azar que Guerrero fuera elegido. Desestimamos aquí algún complot de las personas que supieron que nuestro capitán tenía sustancias prohibidas en su sistema. Ojo, aquí. En otras situaciones que involucran este caso, no podemos asegurarlo.[…]
En esta película alcanza tiempo para todo; se pierde un niño, hay amoríos, el ciego resulta que no era ciego - Jorge Perrugorría, en una excelente actuación - e inclusive hay tiempo para saciar el hambre de distintas maneras - camarones, gato, sopa de hierbas- con el fin único de poder salir de aquella terminal semi abandonada. Uno de los personajes cita a aquella célebre película de Buñuel - El ángel exterminador- donde los personajes no pueden salir a un restaurante, aquí pasa algo similar, pero a diferencia de la obra de Buñuel, Tabío (director del film) se centra más en una pequeña odisea de trabajadores igualmente cautivos. Podemos notar como al final de la historia nadie quiere irse de la terminal porque las relaciones que ha nacido entre ellos se han hecho demasiado fuerte, signo de familiaridad.
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Nadie podría haberse imaginado que este brillante y talentoso actor se vería involucrado en un escándalo de esta magnitud, ya que el siempre se mantuvo al margen de conflictos, adicciones u otro tipo de situaciones que afectaría la imagen que su publico tiene de él.
Hasta que finalmente el día llegó, pues resulta que este actor fue acusado de acoso sexual por otro actor llamado Anthony Rapp, en la que afirma que Spacey en estado de ebriedad intentó abusar sexualmente de él. Si, suena increíble pero es cierto, Kevin Spacey es uno más de la lista negra de Hollywood. […]
Lo mejor de la cinta en la humilde opinión de este servidor es el espectacular paisaje que acompaña a la cinta en todo momento y lugar ,se logran planos impresionantes de la puna ,del pueblo,de las campos y es tanto que nace un sentimiento de amor y orgullo hacia el ande y su naturaleza. El clímax de la actuación no solo llega de la mano de un solo actor que en este caso seria el espectacular Ramón García (un señor actor por donde lo mires) sino de todo el elenco en general ya sea limeño o provinciano,ambos bandos rompen la barrera de las clases y razas y logran lo hermoso del cine, la unificación actoral aun sin importar quien sea el compañero de escena.[…]
Phillips Butters es uno de los periodistas deportivos más exitosos de los últimos tiempos. En Perú. En el país donde todo puede pasar. Podríamos analizar su éxito, a qué se debe, por qué ha escalado tan rápido, cómo llegó a donde llegó, quiénes son sus enemigos, cuál es su modus operandis, y muchas cosas más, pero de todo esto ya hablaremos en otro momento.
Este artículo lo dedicaremos a hablar de una de las tantas controversias que han hecho a Butters estar en boca de todos otra vez, aclaramos, en el Perú;Chile.
Butters forma parte de una generación que tiene un gran odio hacia Chile como consecuencia de la Guerra del Pacífico. Esta guerra, que tuvo como amplia ganadora al país chileno, dejó al Perú con serios problemas. Para hablar de esta Guerra hay que leer mucho, algo de lo que Butters se jacta, y aunque podríamos desmitificar la labor peruana en la guerra, no es el momento. Nuestro adorado periodista, dueño de tantos titulares, es de los que más ha atacado a Chile cuando se da la oportunidad. Habría que dejar en claro que se busca un constante enfrentamiento con dicho país por cosas realmente minúsculas, que suelen involucrar el sentido de patria. Aquel que diga que Chile es un país amigo (o hermano) no es peruano. O al menos, esto diría Butters. Ya antes ha tenido frases tildadas de duras pero que reflejan un gran odio o resentimiento hacia Chile, que deja mucho que desear del periodismo peruano.
Pero adentrémonos al asunto. Él tiene un programa en Radio Exitosa, con un formato similar al de Radio Capital, solo que con mayor intervención de dos personas, Kike Bravo y Judy Rodríguez. En este programa, las llamadas con el público son esenciales, pues confrontan a Butters con la opinión de a quiénes él dice representar. Él sabe sus problemas, sus pensamientos, pues el peruano de a pie habla con él. Trasladas esta frase a una entrevista de un congresista, y no desentona. El discurso de Butters es un discurso casi hecho para incursionar a política, pero ese es otro tema. Las llamadas del público deberían propiciar el debate, pero acaban dejando al oyente con la sensación de que Butters no acepta errores. Le duele más que la victoria de Chile en el Estadio Nacional. Le duele más que Markarián dando entrevistas en el Perú. Y es que Butters convierte lo que debería ser un debate en una guerra cruel por demostrar que aquel que le da la contraria no puede ni debe ganar. Entonces, para llamar a su programa y decirle que está equivocado, hay que tener los argumentos muy bien formulados y sobre todo, tener cabeza fría. Si Butters no puede demostrar que estás equivocado, llevará la discusión a su terreno con falacias ad hominem o ad ignoratiam, ya que si no puede refutarte, pretende desesperarte con sus ataques haciendo quedar a su oponenteen rídiculo. Ojo, para los estudiantes de Lógica y Argumentación, el programa de Butters ejemplifica muy bien las falacias argumentativas que se mencionan en clases.
Butters suele dedicarle media hora a hablar de la coyuntura nacional. Normalmente habla del Congreso, raja de Basombrío, alguito del Presidente, un poquito más de Odebrecht y listo, ya tienes tu media hora con Butters. En este momento, poco o nada importa el resto del Perú, pues nuestra coyuntura, rara vez manipulada, está teñida de fútbol. A este asunto, no le somos ajenos, pero creemos que hay asuntos más importantes. Sin embargo, Perú ha clasificado al repechaje, y nosotros somos más campeones que Alemania en el mundial Brasil 2014. En un país urgido de triunfos, hasta esto podemos celebrar. Nada tenemos en contra de ello, pues el pueblo solo quiere dos cosas;panem et circenses. ¿Quiénes somos nosotros para criticar esto?
Entonces, hablar de fútbol hoy, es rentable. Recordemos que Butters fue periodista deportivo la mitad de su carrera, y citando sus palabras, algo de fútbol sabe. Podríamos decir que tiene cierto derecho a opinar, pero sin ponerla como ley. Esto último es lo que hace siempre Butters, camuflándose bajo la premisa el tiempo te da o te quita la razón, a mí siempre me la da. Entonces, aunque diga que no se sube al coche de la selección y remarque su posición anti-Gareca que tuvo desde el inicio; sabe que su público consume fútbol con tantas ansias que es capaz de dejarlo de lado con tal de escuchar un programa que toque el tema gran parte del programa.
En el programa de hoy, lunes 16, Butters le dedicó gran parte de su programa a hablar de lo que todos querrán hablar en el resto del día, el reclamo de un abogado chileno sobre el partido Perú-Colombia, denunciando un supuesto arreglo entre los jugadores, que queda evidenciado-de acuerdo a lo que este abogado sostiene- con las declaraciones post-partido de Renato Tapia y Radamel Falcao. Este programa tuvo un tinte futbolístico notorio, en el que Butters sacó de su ser todo lo que podría haber sacado. Una catarsis tremenda, y casi admirable, pues se habló de Chile como si fuera la peor nación en el mundo. Ladrones, rastreros, odiados por toda América, sin historia, y en fin, insultos que no son dignos de repetirse.
Sin embargo, habría que quedarse con algo que a Butters parece dolerle. Que gracias a Chile hayamos clasificado. Ojo, hablamos desde la visión Butters. Lo que muchos periodistas deportivos opinan es que gracias a los puntos ganados por el TAS por el caso Cabrera, reclamo que presentó Chile y al que Perú se sumó, la selección tuvo otra actitud para afrontar las siguientes fechas. Según entiendo, Butters quiere decir esto, pero de una forma más llamativa. Esto le funciona porque vive de los titulares, vive de sus controversias, vive del público que se acerca a él al sentir que expresa lo que ellos piensan.
Entonces, todo lo que genera ahora es que hablar de un Chile ardido (o dolido) vende. Vende más si es que Butters despotrica con los chilenos peor de lo que alguna vez hablará de algún otro país. Por lo que la oportunidad de atacarlos por un reclamo, que consideran justo, es algo que no puede dejar pasar. No solamente deja salir su resentimiento por la Guerra perdida, sino por otras actitudes, que aunque lamentables, no justifican en ningún estado posible del mundo las palabras de Butters.
No solamente los califica de ardidos, sino que acaba diciendo que no le sorprende la reacción pues ellos siempre han sido así. Si bien pareciera que el reclamo será desestimado y Butters lo sabe, no puede dejar pasar la posibilidad de hablar de esto. Por mínima que fuera, si acerta, será un puntazo para su fama de brutalmente honesto. Lo que Butters hace es jugar con las posibilidades más retorcidas, sabiendo que en el Perú todo puede pasar. Así que este reclamo no es solo un reclamo, es Perú fuera del Mundial, es Perú pagando por no reclamar por sus propios medios, es Gareca siendo mediocre, es Guerrero y diez más responsables por no jugar con actitud el último partido ante Colombia, y en fin, Markarián o Burga podrían aparecer por allí.
Pero no podría finalizar esto, sin señalar que en todo programa de Butters, hay peleas a resaltar. En este programa, hubo una, que particularmente me llamó la atención, y fue la siguiente:
Para deleitarse con todo el jugo de Butters y la llamada que lo llevaría a expresar su verdadero ser, por favor entrar al siguiente enlace. En caso, decida iluminarse escuchándolo por 27 minutos, la decisión es suya.
Sin embargo, resaltamos que el oyente, que parecía ir por buen camino al inicio de la llamada, cayó en el juego de Butters, desesperándose ante la insistencia del periodista por callarlo. Comienza señalando que el reclamo no tiene fundamentos, y cuando comienza su desesperación, dice algo que aunque parece algo prejuicioso, resulta cierto; Butters se ha alzado a través de su crítica al fracaso. Pero con este argumento, que acaba tocando su ego, nuestro periodista de oro supo que podría ganar la discusión acusando la ignorancia del oyente de manera muy sutil. Y el oyente cae. No solamente cae en este truco, sino que lo descalifica por no saber de fútbol basándose en la autoridad de un tal Oswaldo Cachito Ramírez, el que silenció la Bombonera en el 69'. ¿Alguna vez escucharemos a un Butters mesurado, calmado, respetuoso de las opiniones contrarias? Esperemos que esta utopía se pueda cumplir.
No se olviden, damas y caballeros, que Butters le encanta hablar mal de Chile,
y probablemente en su programa en Willax Televisión, seguirá hablando del tema. Recomendamos consumir este tipo de programas, súper enriquecedores para el ser.
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