En el Perú, ¿Los medios de comunicación persuaden a la opinión pública?


En el Perú, los medios tienen una influencia casi todopoderosa sobre la opinión pública. A tal conclusión se puede llegar analizando casos de la realidad peruana a la luz de textos de investigadores con diferentes posturas: quienes afirman que los medios tienen efectos todopoderosos sobre las personas y quienes, más bien, dirán que los efectos son limitados.
Empecemos con Paul Lazarsfeld (1901-1976) y Elisabeth Noelle-Neumann (1916-2010).
El primero, sociólogo vienés, afirmará en un artículo que las modernas campañas presidenciales terminan incluso antes de iniciar. Así lo demuestra su estudio realizado en el condado de Erie (Ohio) durante los comicios presidenciales de 1940. El autor explicará que la victoria de Franklin D. Roosevelt (partido demócrata), aun cuando la prensa daba la victoria a Wendell Willkie (partido republicano), se debe a que la mayoría ya tenían su voto decidido en base a las personas con quienes frecuentaban y a sus predisposiciones políticas. Entonces, la influencia de los medios queda por debajo de la influencia del entorno de cada persona.
La siguiente, politóloga alemana, propondrá la teoría de la Espiral del silencio. La autora parte de la idea de que el ser humano tiene más miedo al error que al aislamiento y de que posee un sentido cuasi estadístico que nos permite saber qué es lo que opina la mayoría. De ese modo, las personas acoplarán su opinión de acuerdo a la que perciben como mayoritaria, formando así la espiral del silencio. Quienes se encargan de determinar cuál es la opinión mayoritaria son los líderes de opinión (y no los medios), quienes no tienen miedo de expresarse incluso sabiendo que su opinión es minoritaria. Así animarán a más personas de su entorno a compartir su opinión hasta hacerla predominante.
Ejemplos acordes a estos autores pueden ser las elecciones peruanas de 1990 y 2016.
En 1990, la prensa daba la victoria al candidato del FREDEMO, Mario Vargas Llosa. No obstante, semanas antes de la primera vuelta, Alberto Fujimori empezó a atraer cada vez más votantes. Debido a su campaña populista y, sobre todo, a aquellos pequeños líderes de opinión de cada lugar a donde Fujimori llegaba en su tractor, el candidato de Cambio 90 se hizo con casi el 30% de los votos. Pero no terminó allí. La opinión a favor de Fujimori se estaba haciendo mayoritaria y cada vez más personas expresaban su opinión favorable hacia el ingeniero. Es así que en la segunda vuelta obtuvo el 50% de los votos, dejando atrás al novelista que obtuvo un 33.5%.
En la primera vuelta de las últimas elecciones Keiko Fujimori obtuvo el 32.65% de los votos, una gran cantidad cuya mayoría puede considerarse como “voto fuerte” Fujimorista. Por otro lado, PPK contó con el 17.23% de apoyo de los votantes. En segunda vuelta Fujimori obtuvo el 49.87% de los votos y Kuczynski ganó con el 50.12%. Aquí puede notarse una predisposición política inversa a la que menciona Lazarsfeld. Una gran cantidad de personas ya había decidido votar por Keiko mucho antes de que iniciara la campaña; No obstante, de esa misma forma, muchas otras personas ya habían decidido el no votar por la ex congresista. De modo que los votos de quienes votaron por otros partidos en la primera vuelta (y tenían una predisposición anti fujimorista) automáticamente votaron por PPK en segunda vuelta.
La posición de efectos limitados parece tener sentido con estos ejemplos. Sin embargo, no puede interpretarse la realidad peruana solo en torno a ellos. Sobre todo, si tenemos en cuenta que, por más importante que sean, las elecciones presidenciales se dan cada 5 años y que el voto universal en el país se declara recién en 1979.
Por ello, continuamos con autores cuyas afirmaciones se acercan más a la propuesta de los efectos todopoderosos: Max McCombs y George Gerbner (1919-2005).
McCombs postulará la teoría del establecimiento de la Agenda: la agenda mediática puede transferirse a la agenda de las personas. En otras palabras, los medios nos dicen sobre qué pensar. El autor llega a esa conclusión luego de analizar la agenda de los medios (los temas que nos muestran como principales) y, a través de encuestas, darse con la sorpresa de que la agenda de las personas compartía los mismos temas y casi en el mismo orden. McCombs repetirá sus estudios en Alemania, España, Japón y Argentina, encontrando los mismos resultados.
Gerbner, por su lado, reforzará lo dicho por McCombs a través de una nueva teoría: la “aculturación”. Aunque la traducción sea mala (debería ser teoría del cultivo), resulta muy interesante. El teórico explicará como la exposición prolongada a los medios influirá en la manera de pensar de las personas. A través de encuestas demuestra que aquellos individuos que están más expuestos a los medios, aunque pertenezcan a grupos políticos o sociales distintos, darán respuestas similares en las encuestas.
Resulta más fácil relacionar estos autores con la realidad peruana. Pueden darse muchos ejemplos, bastará con citar algunos que cualquiera podría recordar.
El caso Fefer. 
Eva Bracamonte fue acusada en 2006 de asesinar a su madre, Myriam Fefer. Durante 9 años estuvo presente en los medios, recién en 2015 fue absuelta. Muchos medios la pintaban como culpable luego de las declaraciones del sicario colombiano, Alejandro Trujillo Ospina, olvidando el principio periodístico de no dar por culpable a una persona que aún está siendo sentenciada. Debido a la influencia prolongada y a lo dicho por los medios, toda persona tenía una opinión en cuanto al caso y, claro, la mayoría opinaba lo que mostraba la prensa: Eva Bracamonte era, sin duda, culpable.
Un caso similar fue el de Ciro Castillo Rojo
Desaparecido en 2011, estuvo presente en los medios casi todo el año. La principal sospechosa era su entonces novia, Rosario Ponce. Nuevamente, los medios la mostraban como culpable y las personas, dejándose llevar por lo dicho por los medios, también. Sin embargo, fue declarada inocente en 2013.
Como podemos ver estos casos conciernen más a las personas, quienes sienten que forman parte de su entorno. Son casos que podrían pasarle a cualquiera, a diferencia de las elecciones, que, si bien conciernen a todos, solemos verlas con cierta distancia. Finalmente, reitero mi postura: En el Perú los medios tienen una gran influencia, tanto para decirnos sobre qué pensar como para decirnos qué pensar. Lamentablemente, los medios utilizan su influencia para juzgar y dar información que no promueve el conocimiento, como podría decir Vargas Llosa. 

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